La crisis que atraviesa la empresa Lácteos Verónica volvió a generar momentos de tensión en la localidad de Lehmann, donde trabajadores de la planta realizaron una asamblea para expresar su preocupación ante la falta de respuestas tanto de la empresa como de la conducción gremial.
Lo que comenzó como una concentración pacífica para visibilizar la situación que atraviesa la planta derivó en un fuerte reclamo de los empleados, quienes denunciaron sentirse abandonados en medio de un conflicto que ya lleva varios meses y afecta directamente a unas 700 familias que dependen de la actividad.
El malestar creció en las últimas horas tras la recepción de nuevos telegramas enviados por la empresa, en los que se comunica una reducción de la jornada laboral al 50 por ciento, equivalente a cuatro horas diarias, para los meses de marzo y abril. Según se indicó, la medida se aplicaría mientras la firma intenta gestionar la provisión de materia prima para sostener la producción.
Sin embargo, los trabajadores expresaron su desconfianza frente a esta decisión y cuestionaron las explicaciones brindadas por la empresa. Algunos operarios señalaron que la situación se arrastra desde hace más de un año y denunciaron reiterados incumplimientos en el pago de los salarios.
Además del reclamo hacia la empresa, durante la asamblea también se escucharon críticas hacia la conducción del gremio ATILRA, a quienes los trabajadores acusaron de no acompañar con firmeza el conflicto ni brindar respuestas claras ante la incertidumbre laboral.
Mientras tanto, la situación social comienza a agravarse en la comunidad. Según manifestaron los propios empleados, muchas familias dependen actualmente de la asistencia social del municipio para cubrir necesidades básicas mientras esperan una solución al conflicto que atraviesa la histórica empresa láctea.
Crisis en Lácteos Verónica: fuerte reclamo de trabajadores en Lehmann por salarios adeudados y falta de respuestas
Empleados de la planta realizaron una tensa asamblea en la localidad de Lehmann donde cuestionaron a la empresa y al gremio ATILRA. Denuncian atrasos salariales, reducción de la jornada laboral y advierten que la situación pone en riesgo el sustento de cientos de familias.