












La actividad industrial de la provincia de Santa Fe cayó un 1,9% interanual en agosto y acumuló un retroceso del 3,3% durante los primeros ocho meses de 2026, en un contexto marcado por la disminución del consumo privado, las menores inversiones y el estancamiento de la construcción.
El escenario también está atravesado por las preocupaciones vinculadas con el comercio desleal, las importaciones destinadas al consumo final, los nuevos cierres de plantas fabriles y la pérdida de puestos de trabajo.
De acuerdo con los datos difundidos, el 66% de las ramas industriales registró caídas interanuales durante agosto. Entre los sectores más afectados se encontraron la maquinaria agropecuaria, con una baja del 37,9%; las prendas de vestir, con un 12,3%; los productos de metal, con un 11,6%; las carrocerías y remolques, con un 9,9%; la maquinaria de uso especial, con un 9,7%; y la industria siderúrgica, con un 7,8%.
En contraste, algunas actividades mostraron resultados positivos. La molienda de oleaginosas creció un 9,8% interanual, mientras que la elaboración de productos lácteos avanzó un 10,2%.
El procesamiento de soja tuvo una incidencia importante para moderar la caída general. Según el informe, sin esa contribución, el indicador de la actividad industrial santafesina habría registrado un desplome del 5% interanual durante agosto.
El deterioro también se reflejó en el mercado laboral. Entre diciembre de 2023 y julio de 2026, la provincia perdió 12.246 empleos industriales registrados, una disminución del 8,9%.
En el mismo período se contabilizó el cierre de 508 empresas del sector, otro indicador de las dificultades que atraviesa la actividad manufacturera en Santa Fe.